¡Eso no interesa a nadie!

La pregunta clave en este momento es si los socios del Barça todavía son hoy propietarios del club

El presidente del Barça, Joan Laporta, durante la celebración de la Supercopa de España | Barça
El presidente del Barça, Joan Laporta, durante la celebración de la Supercopa de España | Barça
Albert Roura | VIA Empresa
Consultor de comunicación
Barcelona
08 de Febrero de 2025

Lejos de hacer sesudos análisis del juego, anunciar fichajes o informarles de las últimas novedades del club, VIA Empresa y un servidor nos proponemos, cada quince días, hablarles de la gobernanza del Barça y sus vínculos con el negocio del fútbol, en general. Se acostumbra a decir que eso no interesa a nadie y que mientras la pelotita entre..., pero hemos decidido hacer la apuesta para comprobarlo. Ustedes tienen la palabra.

 

La pregunta clave en este momento es si los socios del Barça todavía hoy son propietarios del club. Una cosa es que el Barça sea una gran marca en el mundo entero, con una potencia y un futuro enormes, y la otra es que sus teóricos propietarios actuales lo puedan seguir siendo en un futuro no muy lejano. El objetivo de este espacio es darles información útil y contrastada para que ustedes mismos se puedan ofrecer la respuesta que consideren más adecuada.

Hoy nos remontaremos a principios de 2020, el año de la pandemia de la covid-19. Josep María Bartomeu era el presidente del Barça y el Club rozaba los 1.000 millones de euros de facturación, una cifra récord en el mundo del deporte, no sólo del fútbol. Temeroso del poder que habían ido acumulando, a base de éxitos, la mayoría de jugadores del primer equipo de fútbol, Bartomeu cedía cada vez que los futbolistas del primer equipo le exigían más dinero por razones cada vez más surrealistas. Tal y como entraba el dinero en el club, salía, mayoritariamente, hacia el bolsillo de estos jugadores. Buen fútbol y buena cara a cambio de dinero. La covid cortó en seco este círculo vicioso. Los ingresos bajaron prácticamente a cero y los gastos, en cambio, se quedaron allí, inamovibles. La ruina. No sólo por el Barça sino por todo el mundo del fútbol.

 

En marzo de 2021 llega Joan Laporta a la presidencia del club. El panorama es desolador. La entidad de capital riesgo británica CVC, de la mano de Javier Tebas y La Liga, llega al fútbol español para darle respiración asistida a cambio del 11% de los derechos televisivos de los próximos 40 años. Una inyección de casi 2.700 millones de euros para 38 de los 42 clubes de primera y segunda. Barça, Real Madrid, Athletic Club y Oviedo renuncian a ello.

Los ingresos bajaron prácticamente a cero y los gastos, en cambio, se quedaron allí, inamovibles. La ruina

Pero CVC y La Liga han pedido esos 2.700 millones de euros al gigante financiero norteamericano Goldman Sachs, a quien en 2021, el FC Barcelona ya le debe más de 1.000 millones de euros, que sirven para que en dos ocasiones el club no entre en impago después de la pandemia. En noviembre de este 2025, por cierto, les tenemos que devolver, de golpe, unos 150. O refinanciarlos, una vez más, al precio que nos digan.

Para encarar este panorama, Laporta toma algunas decisiones empresariales relevantes que iremos desarrollando en artículos futuros, pero que deben servir para que ustedes saquen las conclusiones que consideren oportunas para contestar la pregunta inicial: ¿los socios del Barça son los propietarios del club? Veamos 4 que Laporta adopta de buen principio:

1. De los 481 millones de euros de pérdidas con los que el Barcelona cerró el ejercicio 2020-21, 141 pertenecen a la devaluación contable de jugadores de la plantilla del primer equipo masculino de fútbol, una maniobra financiera que permite computar como pérdidas la amortización pendiente. ¿Fue una buena decisión?

El presidente del Barça, Joan Laporta, durante la rueda de prensa el 3 de septiembre de 2024 | EP
El presidente del Barça, Joan Laporta, durante la rueda de prensa el 3 de septiembre de 2024 | EP

2. Tras presentar esos 481 millones de euros de pérdidas, Laporta pidió a la Asamblea de Socios la suspensión provisional del artículo 67 de los Estatutos del club, que exigía a las juntas directivas cerrar todos los ejercicios con un resultado positivo tras impuestos. Le concedía un margen de dos cierres de cuentas para compensar las pérdidas en caso de que se hubieran producido. Si no se saneaban en el plazo establecido, la directiva debía presentar su dimisión. Consiguió la suspensión temporal, que ahora todavía, casi cinco años más tarde, se mantiene y no se ha hablado nunca más el tema.

Laporta pidió a la Asamblea de Socios la suspensión provisional del artículo 67 de los Estatutos del club, que exigía a las juntas directivas cerrar todos los ejercicios con un resultado positivo después de impuestos

3. A finales de diciembre de 2021, la nueva Ley del Deporte que aprueba el gobierno español, elimina para los clubes que no son sociedades anónimas, es decir Barça, Real Madrid, Athletic Club y Osasuna la obligatoriedad de tener que presentar un aval por el valor del 15% del presupuesto de la entidad por parte de aquellos aspirantes que opten a la presidencia de uno de estos clubes por primera vez.

Deja en manos de cada club si quieren hacer desaparecer completamente el aval o lo quieren reducir o aumentar. Hoy, casi cinco años después, el Barça aún no ha tomado ninguna decisión sobre el caso. En junio de 2026, a todo estirar, debe haber nuevas elecciones a la presidencia.

Desde 2021, más de 30 directivos y ejecutivos de todas las áreas estratégicas del Barça, han dejado de trabajar para el club

Con la desaparición del aval, Laporta se quitó de encima la presión y el control que hacía de su gestión, de manera implacable, el empresario José Elias, que había aportado unos 40 de los 124,6 millones de euros del aval necesario para que Laporta pudiera acceder al cargo de presidente.

Hansi Flick apuesta por jugadores de la Masia | EP
Hansi Flick apuesta por jugadores de la Masia | EP

4. A partir de ese momento, Laporta comienza a prescindir de todos aquellos profesionales que no son de su más absoluta confianza y obediencia, comenzando por Ferran Reverter, CEO del club, que se marcha en febrero de 2022. Desde 2021, más de 30 directivos y ejecutivos de todas las áreas estratégicas del Barça, han dejado de trabajar para el club.

Ya tenemos las primeras claves para entender cómo el Barça ha llegado hasta hoy y para poder contestar la pregunta de si el club podrá continuar siendo de sus socios o no.

En próximos artículos hablaremos de la aparición de los comisionistas en determinadas operaciones (Spotify y Nike), de los agentes de jugadores, del caso Barça Studios y las relaciones del club con las empresas auditoras, de la construcción del nuevo estadio, de los acuerdos con países del Golfo Árabe (venta de asientos del nuevo estadio, del Clásico del próximo mes de mayo, la Supercopa femenina...), la falta de transparencia (un millón perdido por Chipre, los intereses del aval pagados por una FCB Escola, un amigo haciendo de Compliance, juicios por una presunta estafa...), las asambleas telemáticas...

¡Yo no me lo perdería!