
Las golden visa han pasado a la historia. Desde este jueves 3 de abril, los extranjeros que inviertan más de 500.000 euros en comprar un inmueble en España no podrán solicitar a cambio un visado de residencia. El Gobierno de España ha decidido poner fin a esta ley que aprobó el Partido Popular en 2013 y que ha otorgado hasta 15.356 visados hasta 2024. ¿Parece mucho? Suponen el 0,26% de las compraventas de viviendas que se han realizado entre el 2013 y el 2024 (5.746.306). Un impacto irrisorio en el mercado, pero no en la opinión pública: los aplausos se los han ganado.
La supresión de las golden visa no invalidará todos aquellos visados o autorizaciones solicitadas antes de la entrada en vigor de la nueva ley, es decir, las efectuadas o solicitadas antes de este jueves. Por eso, según han alertado en los últimos meses muchos expertos del sector inmobiliario, el hecho de que Pedro Sánchez anunciara con tanta antelación el cambio de normativa (hace justo un año) ha provocado durante este año un efecto llamada, una aceleración artificial de estas operaciones. Ahora bien, eso lo dicen los expertos, pero aún no hay cifras que lo corroboren.
En 2016 se otorgaron 461 visados de oro en España, 940 en 2017, 998 en 2018, 861 en 2019, bajó hasta 861 el año de la pandemia, el 2020; se recuperó en el 2021 con 997, y a partir del 2022 se dispararon: 2.017 visados en el 2022 y 3.273 en el 2023. Este repunte del 2022 y 2023 fue causado por un aumento de británicos (debido al Brexit) y de estadounidenses. Del 2024 de momento solo se conoce la cifra hasta noviembre, 780. La ola, por tanto, ya había comenzado a bajar.
Durante esta década, las concesiones de golden visa se han concentrado en seis ubicaciones del territorio español, con Barcelona al frente, con el 33% de los visados de oro. La han seguido Madrid, con el 19%, Málaga con el 18%, Alicante con el 10%, Baleares con el 5% y Valencia el 4%. ¿Las principales nacionalidades? Según el Ministerio de Exteriores, por orden, son ciudadanos de China, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos, sobre todo. Pero también destacan de Irán, Venezuela y México.
¿Cómo afectará al mercado de compraventa la medida?
Óscar Gorgues, gerente de la Cámara de la Propiedad Urbana de Barcelona, cree que el cambio de normativa solo afectará a "los segmentos altos de la vivienda, a la vivienda de lujo, pero influirá muy poco en el problema de accesibilidad a la vivienda que tenemos". De hecho, la inversión media que hicieron las personas beneficiarias de estos visados en 2024 fue de 657.204 euros. Las golden visa, por tanto, "juegan en otra liga", advierte Gorgues, "se trata de un mercado más restringido".
Según confirman los expertos, el procedimiento con el que muchos de estos extranjeros han accedido a los visados de oro es a través de despachos de abogados especializados que les han acompañado en el proceso de compra para después hacer la regularización de su residencia.
La inversión media que hicieron las personas beneficiarias de los visados de oro en 2024 fue de 657.204 euros
El objetivo que busca el Gobierno de Pedro Sánchez con esta medida es "garantizar que la vivienda sea un derecho y no un simple negocio especulativo", anunció en abril del año pasado. Y añadió: "Alfombra roja para quien quiera venir a España a crear empleo, a invertir en innovación, a dinamizar nuestro tejido productivo, pero no para quien simplemente quiere especular con un bien como la vivienda". Para el presidente de la Cámara de España, José Luis Bonet, este anuncio fue, simplemente, un "gesto demagógico" por el impacto real que tiene en el mercado de la vivienda.
Para Gorgues tienen más impacto en el mercado de compraventa los expatriados en sí. "Entran primero en el mercado de alquiler y, cuando confirman su residencia, entran al mercado de compraventa con una gran ventaja respecto al comprador local en cuanto a poder adquisitivo", ha afirmado. De hecho, en Barcelona, por ejemplo, la compraventa de viviendas por parte de extranjeros se ha incrementado un 30% en los últimos cinco años, hasta representar más del 15% de las compraventas de 2024. En España han representado cerca del 18%.
Por eso, tanto el Gobierno de España como el de la Generalitat, mirando de reojo las medidas de vivienda que otros países vecinos han llevado a cabo, están analizando vías para limitar la compraventa de vivienda por parte de extranjeros no comunitarios. Una opción planteada es introducir un desincentivo fiscal, que se podría aplicar a través del IVA o del ITP, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
Otra actuación en el mercado de la vivienda, a través del marco fiscal
De hecho -último repique de timbales-, aunque esta no esté dirigida al público extranjero, en Catalunya ya ha entrado en vigor otra normativa que sí afectará directamente al mercado de compraventa. La Generalitat aprobó el 26 de marzo un decreto ley con el que ha subido el impuesto ITP con dos nuevos tramos y lo ha elevado hasta el 20% para grandes tenedores (a partir de cinco viviendas). El decreto ley también ha eliminado las bonificaciones a las empresas inmobiliarias en la transmisión de viviendas.
La normativa, que quiere luchar contra "la especulación" y la "piratería inmobiliaria" -afirmaron desde la Generalitat-, "desincentivará aún más la inversión en vivienda", lamenta Gorgues. Y, paradójicamente, la accesibilidad a la vivienda.
Tal como apuntaba Guifrè Homedes, director general de Amat Immobiliaris, a finales de marzo, cada vez menos inversores apuestan por el mercado de alquiler, lo que disminuye aún más la posibilidad de hacer crecer el parque de vivienda. Según Homedes, “la sociedad, la administración pública y los medios de comunicación que conforman opinión sobre la vivienda deberían ver a los propietarios inversores como aliados”. Y añadió: “hasta que no saquemos esto del marco mental de la gente, no habrá gente que invierta” y, por tanto, no habrá disponibilidad de alquiler. “No habrá suficientes fondos públicos ni regulaciones que solucionen la crisis de la vivienda si no contamos con el sector privado”.