
Pronto hará dos años que la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) decidió hacer la transición hacia el 3Cat, un nuevo nombre con una visión clara: pasar de ser una compañía de radio y televisión a convertirse en una fábrica de contenidos, sea cual sea su formato. Este abanico incluye también los videojuegos, un sector en el que la plataforma ya se ha estrenado con el título para móviles Crims: casos oberts de Cubus Games y las dos ediciones de los Premis Ludi. Sin embargo, quedaba aún una asignatura pendiente: dar el paso al mundo de las consolas y los ordenadores, donde se encuentra el gran mercado internacional y el público más fidelizado. Una nueva dimensión a la que el 3Cat espera debutar a principios de 2026 con Dracamar, el videojuego que ha coproducido con la empresa barcelonesa Petoons Studio.
Dracamar transporta a los jugadores a un mundo de fantasía confeccionado a partir de la geografía y la cultura catalana en el que las referencias locales son constantes: las encontramos desde los nombres de las cuatro islas que conforman el archipiélago donde suceden los hechos (Giròlia, Celònia, Eida y Tàrraca) hasta personajes como la Castanyera o el tió. El primer nivel del juego, ya disponible gratuitamente en forma de demo en la plataforma Steam, transcurre en un camino de ronda donde se pueden identificar, entre otros, un negocio de xuixos o una barquita llamada El meu avi. “Hemos querido hacer un juego internacional, pero que fomente los valores y la cultura de Catalunya, tal como hacen los japoneses con juegos como Pokémon, que impregnan a los niños de cultura japonesa”, ha explicado el director creativo de Petoons, Dani del Amor, en un acto de presentación celebrado este jueves en la Biblioteca de Sarrià - J. V. Foix de Barcelona.
'Dracamar' está previsto para principios de 2026 y será un videojuego de plataformas y acción en 3D para todos los públicos
El título se presenta como un videojuego de plataformas en 3D inspirado en “clásicos modernos como Astro Bot o Super Mario Odyssey”, en palabras de del Amor, conformado por un total de 15 niveles, cada uno de los cuales tiene una duración aproximada de una hora. “Nuestra voluntad es que no sea un juego infantil, sino que sea para todos y tenga en cuenta especialmente a los más pequeños”, ha comentado el director creativo de Petoons. Esto se intenta lograr con niveles de una dificultad accesible y con una estética agradable, pero que también incorporan caminos secundarios y opcionales que suponen retos más elevados. La obra estará íntegramente disponible en catalán, tanto en lo que respecta a los textos como al doblaje, y también se comercializará en castellano y en inglés.

Una coproducción que hace girar la rueda
El proyecto de Dracamar nace de la primera convocatoria abierta que el 3Cat lanzó en 2023 para coproducir un videojuego comercial orientado al público infantil, para el cual el organismo público ha aportado 550.000 euros. Las convocatorias públicas son el principal instrumento que la plataforma utiliza para captar nuevos proyectos, y en 2024 lanzó dos más dentro del ámbito del videojuego: una de producción para un título móvil destinado a niños, en la que el 3Cat financia el 100% del presupuesto; y otra de coproducción para un videojuego casual, para consolas y ordenadores, pensado para la audiencia juvenil.
“Intentamos hacer una convocatoria al año, que puede seleccionar una o dos propuestas, y en este caso, la de Petoons Studio se alineaba muy claramente con lo que estábamos pidiendo”, explica a VIA Empresa el jefe del Departamento de Artes Digitales y Videojuegos de 3Cat, Oriol Boira. Este formato permite a la entidad presentar las ideas concretas que quieren llevar a cabo, pero expresadas “de manera suficientemente abierta para que las empresas catalanas aporten su talento y su know-how” del sector. Esto incluye, evidentemente, el desarrollo técnico, pero también la comercialización e internacionalización de las obras, que se conciben desde el primer momento como productos que buscan la rentabilidad: “Nosotros podemos hacer mucho trabajo en el ámbito de la lengua y la cultura catalana, y la empresa desarrolladora puede hacer y hará la parte de publishing a escala internacional. Nosotros no podemos llegar a según qué países, pero sí que podemos llegar mucho a Catalunya”.
La estrategia de videojuegos del 3Cat se fundamenta en la producción y coproducción de videojuegos con empresas catalanas y en la organización de los Premios Ludi para estudiantes
Las dos convocatorias de 2024 ya tienen proyectos seleccionados y se encuentran en pleno desarrollo, con la voluntad de darles los primeros detalles antes de que acabe 2025. Paralelamente, el departamento encabezado por Boira ya trabaja en las futuras convocatorias que se lanzarán este año: “La voluntad es establecer un circuito en el que se estén presentando nuevos juegos y preparando nuevos juegos al mismo tiempo continuamente”.
La otra gran pata de la estrategia en videojuegos del 3Cat son los Premios Ludi, unos galardones que ya suman dos ediciones orientados a los estudiantes de ciclos formativos y grados universitarios de videojuegos. Siguiendo una estructura similar a la de las hackatones, pero con mucho más tiempo de desarrollo, la organización presenta una temática concreta sobre la cual los estudiantes, individualmente o en equipos, deben idear un videojuego y crear una primera versión funcional. Entre las dos ediciones ya celebradas, ya han participado más de 170 estudiantes de centros catalanes y se han presentado unos 50 prototipos, los mejores de los cuales se desarrollan posteriormente con la colaboración de la incubadora GameBCN.
Petoons Studio, la experiencia de trabajar con el público infantil
Detrás del desarrollo de Dracamar se encuentra Petoons Studio, compañía de videojuegos fundada en 2016 en Barcelona. Con unos inicios centrados en los videojuegos móviles, el equipo logró entrar en el programa de aceleración de videojuegos de PlayStation, PS Talents, lo que les permitió desarrollar su primer videojuego comercial, Petoons Party, publicado en 2019. Desde entonces, el equipo ha conseguido posicionarse dentro del sector de los videojuegos por encargo, trabajando para franquicias de renombre como Peppa Pig, PJ Masks, Bratz o Monster High. En 2023 volvieron a publicar un título de cosecha propia, Curse of the Sea Rats, una obra que apostaba con claridad por la animación tradicional como estética, el último proyecto original antes de la coproducción con el 3Cat.
Todo este trayecto ha posicionado a Petoons como un estudio polifacético que ha trabajado con toda clase de géneros, que abarcan desde las plataformas hasta la conducción. “Nos hemos adaptado a diferentes tipos de géneros y tenemos mucha experiencia con el público infantil”, valora el director creativo Dani del Amor, que resalta la experiencia que les ha aportado trabajar con marcas como Mattel: “Tienen sus biblias y guías de estilo, y te explican muy bien por qué toman ciertas decisiones, como puede ser el vestido de Peppa Pig o los colores que se pueden usar o no, unos conocimientos que podemos aportar a Dracamar”.