
Golpe de efecto esta semana con la marcha del presidente de Seat y Cupra, Wayne Griffiths, quien ha decidido dejar el cargo "con efecto inmediato" para "emprender nuevos retos", tal como ha declarado la compañía automovilística en un breve comunicado. Un directivo ambicioso que, en solo cinco años, ha tenido un papel decisivo en la evolución de la marca Cupra y en el récord histórico de 14.530 millones de euros de la compañía automovilística, en medio de una pandemia de covid-19, el auge de la competencia y la lenta absorción de los vehículos eléctricos.
Para entender la magnitud de Seat en Catalunya -es la empresa que más factura en todo el territorio- es necesario hacer una mirada retrospectiva y profundizar en el mítico Seat 600, que define la historia económica y sociológica de nuestro país. Fue la estrella del desarrollismo, el término para definir a los domingueros, fomentó las vacaciones de verano y hizo crecer una potente industria automovilística que aún se mantiene entre las más fuertes de Europa. De hecho, solo una empresa como Seat ha logrado representar el 4% de la economía catalana y el 3% de las exportaciones del conjunto de España.
En estos momentos, la organización está de enhorabuena porque ha cerrado el año con un récord histórico de 14.530 millones de euros anuales y genera un beneficio operativo de 633 millones de euros. Además, durante el 2024 Seat entregó 558.169 coches (un 7,5% más que el año anterior) y Cupra continúa batiendo récords, con 248.123 ventas.
Actualmente, cuentan con más de 12.000 trabajadores en la fábrica que tienen en Martorell. El recinto es considerado la fábrica de coches más grande de España y tiene una superficie equivalente a 400 campos de fútbol. Exportan 45 modelos de coches diferentes a más de 70 países de todo el mundo. Como curiosidad, la compañía concedió una paga extra de 1.559 euros a todos los trabajadores después de cerrar el 2022 con beneficios.
La fábrica de Seat en Martorell tiene una superficie equivalente a 400 campos de fútbol
La planta de Martorell se encuentra inmersa en el proceso de electrificación de la producción, que se destinará a fabricar el Cupra Raval y el Volkswagen ID.2, dos coches eléctricos urbanos. Las instalaciones también acogerán la planta de ensamblaje de baterías y el Centro de Diseño de la compañía.
¿Qué hay detrás de la dimisión de Griffiths? Un perfil "sin pelos en la lengua"

Wayne Griffiths, nacido en Dukinfield (Reino Unido) en 1966, que habla español con cierto acento alemán, ha desarrollado toda su carrera profesional dentro del grupo Volkswagen. El profesional asumió el cargo de CEO de Seat y Cupra en octubre de 2020, en sustitución de Luca de Meo, quien dejó la compañía para convertirse en consejero delegado de Renault. El directivo británico se incorporó a Seat en septiembre de 2016 como vicepresidente ejecutivo de ventas y marketing, y en 2018 entró al consejo de administración. Previamente, había ocupado diversos cargos de responsabilidad en Audi entre 1993 y 2016, gestionando las ventas en diferentes regiones desde 1998.
Durante su mandato, Cupra lanzó su primer modelo totalmente eléctrico, el Cupra Born, en 2021, y ha consolidado la marca, que en 2024 representó el 42% de las ventas de Seat. En su primer año al frente de la empresa, la compañía sufrió unas pérdidas operativas de 339 millones de euros y una caída del 25% en las ventas debido a la pandemia. No obstante, cinco años después, la organización ha incrementado sus ventas hasta los 612.000 vehículos. Aún más, hace tan solo dos semanas el mismo Griffiths presentó los resultados financieros de 2024, positivos para la empresa, y afirmó que Seat era el destino final de su carrera profesional.
Durante el mandato de Griffiths, Cupra ha llegado a representar el 42% de las ventas de Seat
Griffiths asumió la presidencia de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) en enero de 2022, pero abandonó el cargo el pasado junio por la "inacción del Gobierno en favor de la electrificación". El directivo ha sido muy crítico con las políticas del Gobierno para impulsar la movilidad eléctrica y ha advertido en varias ocasiones que la industria "está en peligro" si la administración pública no la apoya.
En enero pasado, organizó un acto con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, y la presidenta de Navarra, María Chivite, donde se comprometieron a implementar "medidas ágiles y efectivas" para garantizar la electrificación. En aquel encuentro, Griffiths reclamó iniciativas como la reducción del IVA de los coches eléctricos y la deducción del IRPF por su compra, con el objetivo de impulsar este mercado.
Primeras reacciones: de Schäfer a Carnero

Hace pocas horas, el miembro del Comité Ejecutivo de Volkswagen AG (Brand Group Core), CEO de la marca Volkswagen y presidente del Consejo de Administración de Seat, Thomas Schäfer, ha destacado el "gran trabajo" de Griffiths en el desarrollo de Cupra y en la reestructuración de la empresa. "Su comprensión de la marca es impresionante. Es, en el mejor de los sentidos, un verdadero amante de los coches. Le agradecemos su excelente contribución y le deseamos lo mejor para el futuro", ha añadido Schäfer.
La empresa ha informado que el vicepresidente ejecutivo de Producción y Logística de Seat, Markus Haupt, asumirá la dirección interina de la compañía mientras se busca un sucesor, que será anunciado próximamente. Haupt se formó en gestión empresarial en Barcelona y cuenta con más de 20 años de experiencia internacional en el Grupo Volkswagen, donde comenzó su trayectoria profesional en 2001. Cabe destacar, sin embargo, que cuando Griffiths tomó las riendas de Seat, se tardó ocho meses en nombrar a su sucesor. Ahora, la empresa confía en acortar esos plazos.
Paralelamente, el presidente del comité de empresa y miembro del comité de supervisión de Volkswagen, Matías Carnero ha asegurado a los medios de comunicación que la noticia ha sido una “sorpresa” para los trabajadores, ya que Griffiths había anunciado a los periodistas la intención de seguir al frente de Seat y Cupra.

Carnero ha reconocido la labor del directivo norteamericano al frente de la automovilística que “ha posibilitado electrificar Seat y alcanzar récord de ventas”. Al sucesor de Griffiths, que deberá ser validado en el comité de supervisión, le han dicho que le pedirán que “garantice las inversiones” previstas y que no haya “ningún retroceso” en la electrificación. Cabe destacar que el exmandatario mantuvo la paz social en la plantilla durante su mandato.
Boris Valls, profesor de EAE Business School y experto en transformación digital, explica a VIA Empresa que esta ha sido una decisión personal de Griffiths en un contexto de gran incertidumbre para el sector automovilístico. "El sector ha pasado por momentos mucho más complejos que en años anteriores, marcados por la inestabilidad y el encarecimiento de las materias primas y los componentes eléctricos", explica Valls.
Valls (EAE Business School): "Hasta ahora, Seat ha sido una marca tradicional, pero ha tenido que reenfocar su identidad en paralelo con Cupra, que ha ganado protagonismo"
Además, el experto destaca que Markus Haupt ha asumido la dirección de manera interina, una decisión que podría responder a la estrategia actual de la compañía. Uno de los grandes retos de Seat es el proceso de electrificación, que requiere inversiones enormes. "Hasta ahora, Seat ha sido una marca tradicional, pero ha tenido que reenfocar su identidad en paralelo con Cupra, que ha ganado protagonismo dentro del grupo Volkswagen y ha experimentado un crecimiento exponencial", apunta Valls.
La guerra de los aranceles

Durante las últimas semanas, desde Seat han alertado que unos 1.500 puestos de trabajo directos y 10.000 indirectos están en riesgo si no se reducen los actuales aranceles europeos al Cupra Tavascan, el vehículo eléctrico fabricado en China. El hasta entonces consejero delegado de Seat, Wayne Griffiths, avanzó esta cifra a Reuters en Alemania. Griffiths llevaba meses advirtiendo sobre el impacto de estos aranceles en la filial catalana de Volkswagen, aunque hasta ahora no había detallado su afectación en términos de personal. De hecho, los aranceles impuestos por la Unión Europea (UE) a la importación del Cupra Tavascan alcanzan actualmente el 30,7%, incluyendo un 10% ya previsto y un 20,7% añadido recientemente.
Volkswagen ha cerrado con caída de beneficios, mientras el grupo Seat ha resistido en un entorno convulso
Además del impacto de estos aranceles, la producción del vehículo eléctrico ya requiere aproximadamente un 30% menos de horas de trabajo en comparación con un coche de combustión. En este contexto, el miembro del comité Carnero ha alertado que, si los planes de desarrollo del coche eléctrico no evolucionan como estaba previsto, la producción de la planta de Martorell podría reducirse en 50.000 unidades, lo que tendría una repercusión directa sobre el empleo. Esta cifra representa alrededor de un 10% de la producción total de Seat. Griffiths, por su parte, defendió que el Tavascan era un "coche español, con tecnología española" y consideraba inaceptable que estuviese sujeto a aranceles más elevados que marcas como Tesla.
Dentro del grupo Volkswagen, que en conjunto cerró un año con caída de beneficios y anuncios de recortes de plantilla, las marcas del grupo Seat resistieron en un entorno convulso, y el grupo obtuvo un beneficio operativo de 633 millones de euros, un 1% más que el histórico récord de 2023, aunque la rentabilidad mostró signos de estancamiento. Además, Volkswagen no suele dejar mucho tiempo en el cargo a los responsables de Seat. Contando con el futuro sucesor de Griffiths, Seat habrá tenido siete consejeros delegados desde 2009.
El automóvil, un sector de peso en Catalunya
Finalmente, Catalunya ha sido históricamente un motor industrial en el sur de Europa y tiene un papel fundamental en empleo e innovación. "En este nuevo contexto, en que los acuerdos comerciales y las aduanas están redefiniendo las reglas del juego, Catalunya debe convertirse en un hub de producción e innovación", señala Valls. El sector automovilístico genera el 10% del PIB industrial catalán y cuenta con 40.000 puestos de trabajo directos, y la planta de Martorell es una de las más grandes de Europa.
No obstante, si el sector quiere adaptarse al contexto global, es necesaria una inversión en baterías y componentes de valor añadido. Para Valls, es clave que todas las administraciones trabajen de manera coordinada para permitir inversiones y garantizar una transición justa y a largo plazo. "No se trata solo de producir coches, sino de construir un ecosistema más competitivo", remarca.
El sector automovilístico genera el 10% del PIB industrial catalán y cuenta con 40.000 puestos de trabajo directos
Ya para concluir, el experto destaca que nos dirigimos hacia un cambio de paradigma en la movilidad, que será eléctrica, autónoma y compartida. "Catalunya tiene la oportunidad de liderar este cambio si apuesta por una transición inteligente basada en la sostenibilidad y la colaboración público-privada. Además, hay que tener en cuenta los nuevos hábitos de consumo, donde el cliente busca experiencias más flexibles y sostenibles. Esto obliga a las marcas a adaptarse no solo técnicamente, sino también a los valores de los consumidores, como es el caso de Seat con Cupra", concluye.